La comunidad · vecindario regenerativo

Un vecindario
que se cuida.

No es un fraccionamiento. Es un lugar que quince familias construyen juntas: casas sencillas y bellas, un centro de retiros compartido, y un bosque que sigue siendo bosque.

La idea que lo cambia todo

Lo extraordinario no es tu casa. Es lo común.

Tu casa es deliberadamente sencilla y bien hecha. La mayor parte de lo que cada quien aporta va a las áreas comunes — el templo, la casa comunal, el centro de retiros. Se compra la visión de construir esto juntos, no una casa bonita.

Bajo costo, bien hecho

Casas firmadas por Sacred Design, aptas para el bosque. Coherencia material por encima de aparentar. Ver el diseño →

Lo común al centro

El dinero se vuelve templo, casa comunal y centro de retiros — un lugar hermoso para todos, no muros privados.

Eres co-dueño

Entras como socio del proyecto: derecho de uso de tu casa, una voz en las decisiones, y una parte de todo lo que se construye.

Se entra por resonancia

Founding members que aportan algo más que dinero — oficios, presencia, cuidado. Quien entra, entra porque resuena.

El lugar

Quince hectáreas, seis mundos.

Un cinturón de bosque separa la ecovilla del espacio de eventos. Arriba, lo más resguardado: el retiro y lo común. La ecovilla vive en la franja de bosque; abajo, el área abierta para celebrar.

Plan maestro de Puente Tierra, Amanalco
No buscamos convencer a nadie. Quien entra, entra porque resuena.
Carlos Castillo · Puente Tierra
Por invitación

Quince lugares fundadores.

Las plazas son por invitación y resonancia, no por orden de llegada. Si esto te late, el primer paso es conocernos y caminar el lugar.